Chefs estrella · Martín Berasategui
Formación
Doce años de viajes a Francia para aprender de los mejores
En resumen
Entre los 15 y los 27 años, Berasategui cruza la frontera una y otra vez para formarse con maestros franceses, de Bayona a Mónaco, con Michel Guérard y Alain Ducasse.
El Bodegón Alejandro le dio las raíces. Pero el joven Martín quería más. Quería técnica, oficio fino y otras maneras de ver la cocina. Y las fue a buscar al otro lado de la frontera.
Entre los 15 y los 27 años se formó con cocineros franceses[1]. Aprovechaba las vacaciones para aprender pastelería, charcutería y helados en Francia[2]. Volvía a casa con la cabeza llena de ideas y las aplicaba en la cocina familiar.
Una ruta por el suroeste
La lista de sus maestros parece un mapa del suroeste francés. Estuvo en Bayona con Jean Paul Heinard y en Anglet con André Mandion[1]. En Ustaritz aprendió el arte de los embutidos con François Brouchican[1].
También pasó por la casa de Bernard Lacarrau, en Labatut[1]. Cada parada le enseñaba algo distinto: una masa, una salsa, una forma de ordenar una cocina.
Con los grandes
Después llegaron los nombres mayores. Trabajó en Les Prés d’Eugénie con Didier Oudill y aprendió de Michel Guérard, uno de los padres de la cocina moderna francesa[1]. Más tarde cocinó en el Louis XV de Mónaco, con Alain Ducasse[1].
Para un cocinero joven, pasar por esas casas era como entrar en una universidad. Allí vio el rigor, la precisión y el respeto al producto que luego serían su sello[2].
El regreso
Con todo eso en la maleta volvió a San Sebastián. A los 20 años, tras la muerte de su padre, ya había tomado las riendas del restaurante familiar[2]. Ahora tenía además la técnica francesa para llevarlo más lejos.
Hay que imaginarlo: un chaval de la Parte Vieja que, en lugar de descansar en vacaciones, se iba a cocinas ajenas a aprender. Allí nadie le regalaba nada. Tenía que ganarse cada lección con horas y con buena letra.
Esa mezcla, la cocina de su madre y la escuela de los grandes de Francia, es la base de todo lo que vino después. Berasategui nunca ha olvidado de dónde salió cada lección.
Fuentes
Cada dato de esta página procede de estas fuentes. Cada número del texto remite a la fuente de la que procede.