Gratis · Sin cuenta

Ficha de Plato para tu Sala

Una pregunta primero: ¿qué pases tiene tu carta? Después escribes por plato una frase, qué vendes con él y qué lleva. La herramienta le da la vuelta a la pregunta que de verdad se hace en la mesa — «no puedo tomar gluten, ¿qué puedo comer?» — y te dice qué platos tu sala todavía no sabe explicar.

Cómo funciona

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    Activa tus pases

    Entrante, principal, postre, guarnición, bebida. Lo que actives decide cómo se divide la hoja en bloques — el mismo orden que tu carta.

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    Rellena cuatro cosas por plato

    Una frase que dices cuando un cliente pregunta qué es, qué vendes con él, cuáles de los catorce alérgenos lleva y cuáles se pueden quitar. Un clic en la casilla es «lo lleva», dos clics «se puede quitar».

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    Imprime la hoja — y el examen

    La hoja se cuelga en el pase. La versión en blanco se la das el lunes a tu camarero nuevo y la corriges el viernes. Todo gratis, sin cuenta.

Las cuatro cosas que tu sala debe saber decir de cada plato

Un cliente solo hace cuatro preguntas sobre un plato, y siempre las mismas cuatro. Un camarero que sabe responder tres se va a la cocina a por la cuarta — y ese es justo el momento en que la comanda se para.

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¿Qué es?

Una frase, con las palabras de tu propia casa. No leer la carta en voz alta: el cliente acaba de leerla y por eso pregunta. Elaboración, producto principal, con qué combina — en ese orden.

2

¿Qué lleva?

Cuáles de los catorce alérgenos de la UE están en el plato. No «creo que no», sino marcado: un plato que nadie ha revisado nunca debe sonar seguro.

3

¿Se puede quitar?

La diferencia entre una guarnición que se retira y una salsa que ES el plato. Esa es la respuesta que tu cocina no quiere dar dos veces en pleno servicio, y decide si el cliente llega a pedir.

4

¿Qué vendes con él?

La copa, la guarnición, el queso después. Una sugerencia por plato, acordada de antemano — esa es la diferencia entre una sala que toma comandas y una sala que vende.

Las cuatro respuestas a una alergia

Para cada uno de los catorce alérgenos, cada plato de tu carta cae exactamente en una de estas cuatro. La cuarta es la honesta: un plato que nadie ha revisado va aparte, nunca entre los seguros.

El cliente puede comerlo
Revisado, y ese alérgeno no está. Es la única respuesta que tu sala puede dar sin preguntar a nadie.
Puede ir sin
El alérgeno sí está en el plato, pero en una parte que la cocina puede quitar o sustituir. Di siempre qué se retira.
El cliente no puede comerlo
El alérgeno está en el plato mismo y no se puede sacar. Ofrece enseguida una alternativa de la primera columna en vez de decir que no.
Sin revisar todavía
Nadie ha repasado los catorce para este plato. Trátalo como desconocido y pregunta en cocina — una casilla vacía no demuestra que no lleve nada.

Preguntas frecuentes

¿Esta ficha de plato es gratis?

Sí, totalmente gratis, sin cuenta y sin instalar nada. La rellenas e imprimes directamente desde tu navegador.

¿Es lo mismo que una carta de alérgenos?

No. Una carta de alérgenos es para tu cliente y se lee del plato al alérgeno. Esta hoja es para tu sala y se lee al revés: el cliente dice qué no puede tomar y tu camarero lee qué sí puede — con si se puede quitar o no.

¿Por qué tengo que marcar cada plato aparte?

Porque un plato sin marcar parece seguro aunque nadie lo haya mirado. Mientras no pongas esa marca, el plato queda en «sin revisar todavía» — en pantalla y en la hoja impresa.

¿Qué es el examen en blanco?

La misma hoja con las respuestas quitadas y líneas en su lugar. Se la das a un camarero nuevo en el cambio de carta y la repasáis juntos unos servicios después. Mismo contenido: nunca escribes dos documentos.

¿Cada cuánto la rehago?

En cada cambio de carta — entre cuatro y doce veces al año en la mayoría de los sitios. Se queda en tu navegador, así que cambias solo los platos nuevos en vez de empezar de cero.

¿Mi carta queda privada?

Sí. Todo vive en tu propio navegador y nunca se sube. Cierra la pestaña y tu hoja seguirá ahí la próxima vez.

Esto es un documento de la casa, no una declaración de etiquetado. Lo que debes declarar y registrar sobre alérgenos cambia según el país y el servicio de inspección; esta hoja existe para que tu sala pueda responder, no para sustituir tu obligación legal de informar. Tus propias recetas y fichas de proveedor siguen siendo la fuente.