En este artículo
El punto de equilibrio para tener repartidores propios es el número de entregas al día en el que lo que pagas ahora en comisión de plataforma iguala lo que realmente cuesta un repartidor propio — y para la mayoría de restaurantes independientes en la UE, ese punto está más bajo de lo que se supone. Cada plataforma de reparto cobra entre el 20% y el 30% del valor del pedido, sin importar cuántos pedidos se procesen esa noche. Un repartidor propio cuesta lo contrario: una cantidad fija por turno, ya haga cinco entregas o veinticinco. En algún punto entre estas dos estructuras de coste hay un cruce, y ese cruce se calcula con cuatro cifras.
Esto no va de negociar una comisión más baja
Las estrategias para reducir tu comisión de plataforma publicadas en otra parte de este sitio, y la comparación entre plataformas de reparto, asumen ambas que te quedas en una plataforma y sacas el mejor trato posible. Este artículo plantea otra pregunta: ¿y si dejaras de pagar comisión en parte de tus pedidos, simplemente porque tú mismo llevas esas entregas? No como una decisión de todo o nada, sino como la pregunta que la mayoría de los dueños se salta — porque "contratar a un repartidor" se siente como un gran paso en vez de una simple cuenta.
Cifra 1: tu comisión real
El 20-30% que anuncian las plataformas rara vez es toda la historia. Encima de la comisión base suele haber una tarifa aparte por mejor posición en la app, por participar en promociones que la propia plataforma organiza, o por el procesamiento de pagos. La cifra que importa no es el porcentaje del contrato — es el porcentaje que queda cuando divides el gasto total en comisión de un mes entre la facturación total a través de la plataforma ese mismo mes. Esa es la comisión combinada, y en la mayoría de los negocios queda entre 2 y 5 puntos porcentuales por encima de la tarifa anunciada.
| Partida de coste | Porcentaje típico | ¿Opcional o siempre? |
|---|---|---|
| Comisión base | 15–25% | Siempre, está en el contrato |
| Procesamiento de pagos | 1–3% | A menudo incluida, a veces facturada aparte |
| Tarifa de marketing o posicionamiento | 1–3% | Opcional, pero sin ella tu visibilidad en la app baja |
| Participación en promociones de la plataforma | 0–5% | Opcional por campaña, pero difícil de rechazar si la competencia participa |
Compruébalo tú mismo en cinco minutos: coge la facturación que la plataforma reportó el mes pasado y divídela entre lo que realmente ingresó en tu cuenta. La diferencia es tu comisión combinada — y esa cifra, no el 20% del contrato, es la que introduces en la calculadora más abajo.
Fijo frente a variable, en tres volúmenes
Coste por noche: la comisión de plataforma sube con cada pedido, un repartidor propio cuesta lo mismo sea cual sea el número
Basado en un valor medio de pedido de 30 €, 25% de comisión combinada y 90 € de coste fijo diario para un repartidor propio — las cifras usadas en todo este artículo. Introduce tus propias cifras en la calculadora de abajo.
Cifra 2: el coste fijo diario de un repartidor
Un repartidor propio te cuesta dos cosas que nada tienen que ver con cuántas entregas haga esa noche: el salario (incluidas las cotizaciones empresariales, que varían según el país pero rara vez bajan del 25-30% sobre el bruto) y un vehículo. Ambos son costes fijos por turno — un repartidor que hace cinco entregas en vez de veinticinco te cuesta exactamente lo mismo.
| Partida de coste | Importe típico |
|---|---|
| Salario del repartidor, con cotizaciones empresariales | 15–18 €/hora |
| Vehículo (bicicleta eléctrica o patinete): alquiler | 80–150 €/mes |
| Seguro | 25–50 €/mes |
| Mantenimiento y batería | 15–30 €/mes |
| Total vehículo | 120–230 €/mes |
Un ejemplo concreto: un turno de 5 horas a 16,50 €/hora con cotizaciones incluidas, más un vehículo de 165 €/mes — unos 7,50 € por día de trabajo repartidos en 22 días de turno — da un coste fijo diario de unos 90 €. Ese repartidor haga 5 entregas esa noche o 25, los 90 € no cambian. Es exactamente lo contrario de cómo funciona la comisión de plataforma, y esa diferencia estructural es la razón por la que existe un punto de cruce.
Cifra 3: el techo — cuántas entregas puede hacer realmente un repartidor
"Simplemente contratar a un repartidor" no escala infinitamente. Cada repartidor tiene un techo físico: el tiempo que cuesta una entrega, incluyendo conducir, aparcar, subir las escaleras y volver a bajar. Ese techo depende casi por completo de tu radio de reparto — cuanto más lejos esté la entrega media, menos rutas caben en un turno.
| Radio de reparto | Entregas por hora | Por qué |
|---|---|---|
| Centro urbano denso (<2 km) | 6–8 | Trayectos cortos, poco tiempo de conducción, direcciones muy cercanas |
| Zona periférica (2–5 km) | 3–5 | Más tiempo de conducción entre direcciones, semáforos, aparcamiento |
| Zona dispersa (>5 km) | 1–2 | El trayecto en sí domina el tiempo; difícil de combinar con otras rutas |
A 5 entregas por hora en un turno de 5 horas, el techo de un repartidor es de 25 entregas. Esa cifra importa al menos tanto como el propio punto de equilibrio: es la línea por encima de la cual "simplemente contratar a otro repartidor" se convierte en una cuenta completamente distinta — ver la cifra 4.
Comparación en vivo: plataforma frente a repartidor propio
Mueve el número de pedidos por noche y comprueba qué opción sale más barata en ese momento
Calculado con 30 € de valor medio de pedido, 25% de comisión combinada, 90 € de coste fijo diario y un techo de 25 entregas por repartidor y turno — las mismas cifras de arriba.
Calcula tu propio punto de equilibrio
Introduce tus propias cifras — valor de pedido, comisión, volumen de pedidos, coste salarial, coste del vehículo, tiempo por entrega y duración del turno — y descubre tu punto de equilibrio, tu capacidad por repartidor y lo que un modelo híbrido te ahorraría realmente este mes.
Calculadora de punto de equilibrio
Todos los importes son orientativos — introduce tus propias cifras
Por debajo del punto de equilibrio: quédate con la plataforma, un repartidor propio cuesta más que la comisión a ese volumen. Por encima pero bajo tu techo: un repartidor propio ya sale más barato, y la diferencia es ahorro puro. Por encima de tu techo: el modelo híbrido — tu repartidor propio completa su turno hasta el techo, el resto va a la plataforma — vence tanto a "todo vía plataforma" como a "contratar a un segundo repartidor completo por un puñado de entregas extra".
Cifra 4: el punto de equilibrio, y por qué la respuesta suele ser 'ambos'
Con las cifras de arriba — 30 € de valor medio de pedido, 25% de comisión combinada, 90 € de coste fijo diario — el punto de equilibrio está en 12 pedidos por noche: 90 € ÷ (30 € × 25%) = 12. Muchos restaurantes que hacen reparto ya superan esa cifra un viernes normal por la noche. Esa es la cifra que sorprende a la mayoría de los dueños: dan por hecho que un repartidor propio solo compensa con mucho volumen, cuando el punto de equilibrio suele estar bien dentro de un turno normal de mucho trabajo.
Por debajo del techo: puro beneficio
Entre el punto de equilibrio (12) y el techo de tu repartidor (25 en este ejemplo), tu coste por entrega baja con cada pedido extra — los 90 € fijos se reparten entre más rutas, mientras la plataforma sigue cobrando el mismo porcentaje por pedido. Con 25 pedidos, el repartidor propio sigue costando 90 €, frente a 187,50 € de comisión de plataforma por el mismo volumen.
Por encima del techo: no directamente a un segundo repartidor
En cuanto superas de forma constante el techo de tu primer repartidor, el instinto es "pues contrato a un segundo". Haz la cuenta antes de hacerlo: un segundo repartidor añade otros 90 €, y esa inversión solo se amortiza cuando el excedente — el número de pedidos por encima del techo del primero — llega él solo a al menos 12. Por debajo de ese umbral, sale más barato simplemente dejar que el excedente pase por la plataforma, comisión incluida. Eso es el modelo híbrido: un repartidor hasta su techo, el resto a la plataforma, hasta que el propio excedente sea lo bastante grande como para justificar un segundo repartidor.
Plan de acción
Esta semana: calcula tu comisión combinada (gasto total en comisión dividido entre la facturación vía plataforma, no la tarifa anunciada) y cuenta tu número medio de pedidos por noche del último mes.
Este mes: rellena la calculadora de arriba con tus propias cifras — coste salarial, coste del vehículo y tiempo medio de entrega en tu zona. Compara tu volumen actual con el punto de equilibrio y el techo que resultan.
Este trimestre: si estás por encima del punto de equilibrio, pide presupuestos concretos de alquiler de bicicleta eléctrica o patinete con seguro incluido, y consulta con una gestoría o abogado cómo debe estructurarse la contratación de un repartidor — como empleado o como autónomo — en tu país antes de contratar a nadie.
Conclusión
La comisión de plataforma y un repartidor propio no son opuestos entre los que hay que elegir — son dos estructuras de coste, una variable y otra fija, y la única pregunta es a qué volumen una supera a la otra. Para la mayoría de restaurantes independientes con un volumen de reparto razonable, ese cruce está más cerca de lo esperado, y la solución más inteligente rara vez es "todo" o "nada" — es un repartidor hasta su techo, con la plataforma como red de seguridad para el resto.